Una entrevista de trabajo puede perderse por pequeños detalles que muchas veces pasamos por alto. Conocer los errores más frecuentes te ayudará a evitarlos y a presentarte de la mejor forma posible ante el entrevistador.
1. Llegar tarde (o demasiado pronto)

La impuntualidad es uno de los errores más penalizados. Pero llegar con demasiada antelación también puede resultar incómodo para la empresa. Lo ideal es llegar entre 5 y 10 minutos antes de la hora acordada.
2. No haber investigado sobre la empresa
No saber a qué se dedica la empresa, sus productos o su cultura transmite falta de interés real por el puesto.
3. Hablar mal de empleos anteriores
Criticar a antiguos jefes o compañeros genera una impresión negativa, incluso si tus razones son válidas. Es mejor centrarse en los aprendizajes obtenidos.
4. Respuestas demasiado genéricas
Responder con frases vagas («soy muy trabajador y responsable») sin ejemplos concretos resta credibilidad. Es mejor apoyar cada afirmación con una situación real.
5. No preparar preguntas para el entrevistador
No hacer ninguna pregunta al final de la entrevista puede interpretarse como falta de interés. Prepara al menos 2 o 3 preguntas relevantes sobre el puesto o la empresa.
6. Cuidado con el lenguaje corporal
Evitar el contacto visual, cruzar los brazos constantemente o mostrar nerviosismo excesivo puede jugar en tu contra, incluso cuando tus respuestas sean buenas.
7. Mentir o exagerar en el CV o en las respuestas
Las inconsistencias entre lo dicho en la entrevista y el currículum suelen detectarse fácilmente y generan desconfianza inmediata.
8. No apagar el móvil o tener distracciones
Recibir notificaciones o llamadas durante la entrevista (presencial u online) transmite falta de profesionalidad.
9. No hacer seguimiento tras la entrevista
Un breve correo de agradecimiento tras la entrevista puede reforzar una buena impresión y diferenciarte de otros candidatos.
10. No ser tú mismo
Intentar aparentar ser alguien que no eres suele notarse y puede generar un desajuste si finalmente consigues el puesto pero no encajas con la cultura real de la empresa.
Evitar estos errores, junto con una buena preparación previa (revisa nuestra guía sobre cómo preparar una entrevista de trabajo), aumentará notablemente tus posibilidades de éxito.
